23 de abril de 2012

La evolución del videoclip musical: De Gardel a Lady Gaga

-Música-

Carlos Arévalo

El videoclip musical moderno nació en los años setenta como un formato audiovisual claramente relacionado con la publicidad y creado por la industria discográfica para favorecer la venta de discos y, de manera más sutil, la imagen y personalidad de un solista o grupo musical. Además de actuar como estrategia de marketing, estas piezas audiovisuales han ejercido, en muchos casos, de referencias culturales y han llegado incluso a influir en la ideología o el modo de comportamiento de la sociedad actual.

El "abuelo" del videoclip

Mucho tiempo antes de que se utilizaran los videoclips como herramienta difusora de la música comercial, allá por 1930, ya el popular cantante argentino Carlos Gardel, protagonizó lo que en aquellos años se denominaba un cortometraje sonoro, sin duda, un pariente no tan lejano del videoclip actual. En poco más de dos minutos, presentaba la canción uruguaya “El carretero”, para interpretarla después acompañado de sus músicos.

Otros antecedentes que merece la pena recordar, tuvieron lugar durante la década de los años sesenta, en la que los conjuntos musicales de moda como los Beatles, también realizaron algunos vídeos, muy rudimentarios, para promocionar sus temas nuevos. Cabe destacar la grabación en 1966 de “Paperback writer” y “Rain”. En ambos aparecen imágenes de actuaciones del cuarteto de Liverpool ataviados con chaquetas oscuras y jerseys de cuello alto, reflejando así la estética del momento.

Sobre estas líneas se puede ver el primer "videoclip" sonoro protagonizado por Carlos Gardel.

Nacimiento y primer gran éxito

A pocos años de comenzar la década de los ochenta se puede situar la consolidación de lo que conocemos como vídeo musical, muy relacionado con el nacimiento del movimiento británico llamado “New Wave” o “Nueva Ola”, que transformó el panorama musical de entonces, representado en gran medida por el estilo “punk” para evolucionar hacia tendencias artísticas en la línea más comercial de la música disco. Además la importancia de la imagen y la promoción artística en los medios de comunicación, fortaleció la necesidad de crear el videoclip musical.

Aunque se realizaron varios anteriormente, se considera que el primer videoclip musical oficial es el de la canción “Bohemian rhapsody” del grupo inglés Queen, dirigido por Bruce Gowers en 1975. En él, actúan los miembros de la banda, vestidos, primero de blanco con una estética algo galáctica y, después, de negro en la parte de los coros. A partir del gran éxito internacional logrado por esta producción, las discográficas comenzaron a utilizar esta herramienta audiovisual hasta nuestros días.


"Bohemian rhapsody" es considerado por la mayoría de críticos musicales como el primer videoclip moderno.

El “boom” de los ochenta

Los vídeos musicales producidos durante los años ochenta destacaron por su colorido, efectos electrónicos y música pop. Aunque muchos de ellos fueron realizados sobre escenarios simples y con escasos recursos, desprendían grandes dosis de creatividad artística. En el año 1981, la cadena televisiva MTV, especializada en la emisión de videos musicales, inauguró su programación con el clip “Video killed the radio star” del grupo británico “The Buggles”, dirigido por Russell Mulcahy. La época dorada de este formato se produjo entre 1982 y 1986, años en los que se lanzaron títulos históricos como el de “Take on me” del grupo A-HA, dirigido por Steve Barron, en el que personajes de cómic se mezclaban con la realidad utilizando la técnica de animación de la rotoscopia.


El gran éxito de The Buggles, "Video killed the radio star", fue el primer videoclip emitido por MTV.

El fenómeno “Thriller”

El videoclip musical más influyente y popular hasta la fecha es el del tema “Thriller”, dirigido por John Landis e interpretado por el "rey del pop", el desaparecido Michael Jackson. En los 14 minutos de duración, el más largo hasta el momento de su estreno en 1983, decenas de zombies bailan al compás de la pegadiza canción que logró ventas millonarias en todo el planeta.

Además de parodiar el cine de terror con efectos especiales como las más grandes superproducciones de Hollywood, “Thriller” fue capaz de difuminar la frontera entre los vídeos musicales y los cortometrajes y se consolidó como una marca en la realización de vídeos de Michael Jackson. Desde entonces, cada lanzamiento de un nuevo disco suyo fue precedido de un corto-vídeo musical de, al menos, veinte minutos de duración, dirigido por los más prestigiosos realizadores de cine norteamericanos.

Sobre estas líneas, la versión reducida del mítico videoclip "Thriller", toda una revolución tecnológica de la época.

Adaptación a nuevos estilos

Durante los años noventa y la década de los 2000, surgieron nuevos géneros musicales y el videoclip se afianzó como un arma publicitaria imprescindible. Estilos como el Hip-hop, el Funky, el Rock alternativo o el Pop, obligaron a realizar distintas puestas en escena para cada tipo de público. El vídeo musical aparece como un modelo de conducta para muchos jóvenes, que observan a sus ídolos en un contexto general de velocidad, movimiento, nuevos “looks” y modas, llevadas al extremo.

Como ejemplo de gran repercusión mediática, hay que recordar vídeos como “Around the world” del grupo Daft Punk , dirigido por Michel Gondry en 1997, en el que momias, esqueletos, robots, nadadoras y personajes “freaks” se movían a ritmo de house. Al año siguiente, el gran éxito de Britney Spears, “Baby, one more time”, también fue llevado a las pantallas de televisión en un montaje dirigido por Nigel Dick en el que la diva del pop se rodeaba de los típicos estudiantes de instituto norteamericano.

Formas de expresión artística

En la actualidad, los vídeos musicales han evolucionado hasta convertirse en formas únicas de expresión artística. Además, los grandes presupuestos destinados a la realización de estas piezas promocionales, permiten múltiples posibilidades de creación, así como la contratación de los mejores equipos técnicos. Como ejemplo cabe destacar el caso de Lady Gaga, que se rodeó de los mejores para grabar su videoclip “Born this way”, dirigido por Nick Knight, un experto en la materia que ha trabajado con otras grandes artistas actuales como la islandesa Björk.

Con una introducción propia de una película de ciencia-ficción, Lady Gaga, a la que muchos consideran la nueva “Madonna”, mezcla monstruos, esqueletos vestidos de traje y pinceladas de cuento de hadas para sorprendernos después con una moderna coreografía en ropa interior acompañada de un gran número de bailarines. Igual que en sus trabajos anteriores, esta fórmula cosechó unas ventas millonarias en los primeros días de su lanzamiento y visitas masivas en Internet, dos síntomas claros del impacto en la audiencia y la fuerza que han ido cobrando durante todos estos años los vídeos musicales.


Este videoclip protagonizado por Lady Gaga, es uno de los mejores ejemplos para ilustrar la evolución del videoclip musical desde sus comienzos hace casi cuatro décadas.

31 de enero de 2012

El vigente reflejo de España en las páginas de "La Codorniz"

-Cultura-

Carlos Arévalo

La revista “La Codorniz” fue la publicación satírica más destacada en España durante más de tres décadas. Sus páginas sirvieron de escuela a varias generaciones de humoristas y escritores como Enrique Herreros, Gila, Mingote, Ozores, Forges o Chumy Chúmez entre otros muchos, que expresaron sus originales opiniones y pensamientos mediante sus irónicas ilustraciones y comentarios.

Un "invento" de Mihura
El popular dramaturgo Miguel Mihura fue el creador de esta publicación que se autodenominaba “la revista más audaz para el lector más inteligente” y cuya sede estuvo en el emblemático edificio del Palacio de la Prensa. Desde 1941, año de su fundación y hasta 1978, fecha de su cierre, “La Codorniz” tuvo cuatro directores al frente de su redacción: empezó con el citado Mihura, continuó con Álvaro de Laiglesia, siguió con el siempre ingenioso Manolo Summers y finalmente terminó su vida literaria en manos de Cándido.

Rabiosa actualidad
Con una interesante exposición en el Museo de la Ciudad, Madrid le rinde homenaje a "La Codorniz" al cumplirse más de 70 años desde su fundación. Entre las cientos de viñetas seleccionadas para esta muestra, destacan las que tuvieron que enfrentarse hábilmente a la férrea censura de la época y algunas que reflejan la actualidad de su mensaje pese a haberse publicado hace ya varias décadas.

14 de enero de 2012

Visita al tenebroso castillo del Conde Drácula

-Literatura-

Carlos Arévalo
El castillo de Bran, próximo a la localidad rumana de Brasov,(Transilvania) es un monumento de obligada visita turística. Su mayor atractivo reside en la leyenda que cuenta que en esta fortaleza vivió en el siglo XV el sanguinario príncipe Vlad Draculea, más conocido como "el empalador". Su figura inspiró al escritor irlandés Bram Stoker para crear el personaje del Conde Drácula en 1897. Desde entonces este tétrico edificio se conoce vulgarmente como el "castillo de Drácula", el vampiro más famoso de todos los tiempos. Dicen que el temido príncipe Vlad solía beber la sangre de sus víctimas en copas delante de los empalados y por ello Stoker adoptó esta oscura costumbre para crear su personaje y quiso también que este castillo fuera el escenario en el que se desarrollara su historia.

Un buen negocio
En el 2006, el castillo fue devuelto por el gobierno rumano a Dominic de Hasburgo, nieto de la reina María de Sajonia y heredero legal del mismo, 58 años después de que fuera confiscado por el régimen comunista. Hasburgo convino con el ministerio de cultura de Rumanía que el castillo se quedaría como museo durante al menos tres años y que sólo podría ser vendido al Estado rumano.Precisamente en ese año, puso a la venta la citada fortaleza por unos 60 millones de euros y, aunque hubo varios interesados, finalmente no se llevo a cabo la operación. Como ni los Von Habsburg, familia del propietario ni las autoridades rumanas quieren convertir el castillo en un parque temático sobre la figura de Drácula, han decidido seguir con este interesante negocio, formando una sociedad que se encargue de mantenerlo abierto a los turistas. Se estima que lo visitan unas 500.000 personas al año y genera más de un millón de euros de ingresos.


Vista del castillo de Bran, icono de la literatura de miedo

Ocho siglos lo contemplan
El castillo fue construido por los caballeros teutónicos allá por 1212, después de que fueran trasladados desde Palestina al Reino de Hungría, y destaca por su arquitectura única. Aunque no hay evidencias físicas de que Vlad vivera allí, la mayoría de las versiones, cuentan que el Empalador pasó dos días en la mazmorra del castillo, durante la ocupación del Imperio otomano.


Dibujo que muestra al sanguinario Vlad y a los "empalados"

Obsequio del pueblo rumano
En 1920, los habitantes de Brasov, decidieron regalar esta fortaleza a la reina rumana María de Sajonia, que estableció en ella, su residencia de verano. Además del edificio principal, la finca también alberga otros tres pabellones, un terreno de más de 7.000 metros cuadrados y una colección de objetos de arte y cuadros que datan del siglo XIV. Después, el castillo fue posesión de la Princesa Ileana, que lo heredó de su madre, la reina María. En 1948 fue incautado por el gobierno comunista y durante más de treinta años de abandono, fue restaurado en los años 80 y pasó a ser hasta hoy, un destino turístico de primera línea.

13 de enero de 2012

El monasterio de Monfero: Un antiguo tesoro de Galicia

-Viajes-

Carlos Arévalo
Desde la histórica localidad coruñesa de Betanzos parte una hermosa carretera flanqueada por frondosos y verdes bosques de eucaliptos y helechos, que atraviesa los términos municipales de Paderne, Irixoa y Vilarmaior hasta llegar a la vía que conduce hasta el imponente Monasterio de Monfero. Se trata de una ruta en plena naturaleza que te transporta a la Galicia profunda y tradicional, al atravesar esos pequeños pueblos de piedra con sus típicos hórreos, sus viejas iglesias y sus campos de cultivo, rodeados de un paisaje rústico e inolvidable.


Vista del Monasterio de Monfero y el típico "cruceiro", en primer plano


Del latín “mons ferus” que significa “monte salvaje”, este municipio perteneciente a la Comarca del Eume, es popular gracias al citado templo religioso cuyos orígenes se remontan al siglo X. En el lugar donde hoy se erige el monasterio hubo una antigua ermita dedicada al apóstol San Marcos sobre la que se comenzó a construir dicho edificio en el año 1134 por iniciativa del rey Alfonso VII y gracias a la financiación de algunos nobles caballeros como Alfonso de Bermúdez y el conde Pedro Osorio.

Una joya arquitectónica
La fachada principal de estilo barroco, es única en Galicia por su original ajedrezado de sillares en el que se alterna el granito con la pizarra y se enmarca con enormes columnas y pilastras rematadas con capiteles corintios. El interior tiene planta de cruz latina con una nave de 65 metros de largo y una espléndida bóveda barroca octogonal en la intersección de la cruz. Además destaca el retablo en piedra de la Virgen de Cela que data del año 1666, y los sepulcros de varios miembros de la familia Andrade, enterrados en el siglo XV.
En la parte del coro alto, se almacenan los restos del antiguo retablo del altar mayor de la iglesia, cuyas figuras, muchas de ellas medio destruidas, presentan un aspecto tétrico que produce ciertos escalofríos al mirarlas.


Aspecto que presentan algunas figuras del antiguo retablo desmontado

Protección cisterciense
La fundación del Monasterio de Monfero data del año 1135, cuando comenzaron a llegar los primeros monjes de la orden de San Benito. Poco tiempo después, en 1147, el templo se desligó de los benedictinos para acogerse a la Orden del Císter a través del célebre monasterio coruñés de Sobrado dos Monxes.
A partir de entonces, comenzó un extenso período de esplendor y riqueza para Monfero en el que destacó especialmente en el terreno cultural por su gran biblioteca, una de las mejores de Galicia en aquella época. Esta etapa de prosperidad comenzó a desvanecerse a finales de la Edad Media y principios del siglo XVI.

Decadencia y desalojo
La decadencia llegó a todos los centros religiosos gallegos por culpa de varios factores como las rivalidades entre monjes y colonos, la falsa protección de los señores o el desgobierno de los abades comendatarios, que unido a los planes reformistas de los Reyes Católicos en 1506, provocaron que Monfero se anexionara a la Congregación de Castilla.
Ya en 1835, con la conocida “Desamortización de Mendizábal”, se produjo la dispersión definitiva de la congregación monástica y la iglesia pasó a ser templo parroquial. En 1882, hubo un intento de restablecer la comunidad de monjes para evitar el saqueo y la destrucción pero la idea no triunfó y finalmente el éxodo fue definitivo.

Tres claustros únicos
El Monasterio de Monfero cuenta además, con tres claustros de diferentes épocas:
El “Claustro de la Hospedería” de estilo renacentista que conserva restos del antiguo cenobio románico. El “Claustro Procesional” abovedado y con una fuente barroca en el centro. (Tiene dos pisos, el primero de ellos, obra de Juan de Herrera). Y el “Claustro Dormitorio”, que es el de mayor extensión. Es de estilo barroco y se estaba reformando cuando fue ocupado por las tropas napoleónicas durante la guerra de la Independencia a principios del siglo XIX.


La gran bóveda central de estilo barroco, desde el interior del templo

12 de enero de 2012

Un viaje en el tiempo a través del Metro

-Tecnología-

Carlos Arévalo
Con el fin de dar a conocer a todos los madrileños los inicios del Metro, empresa que ya supera su 90 aniversario, y gracias también a la colaboración del ayuntamiento de Madrid, como apunte cultural es recomendable visitar el proyecto “Andén Cero”, a través del cual se pretenden recuperar dos espacios históricos que representan parte del pasado del Metro de Madrid: La estación de Chamberí y la nave de motores de Pacífico. La visita es gratuita a ambos lugares y están abiertos al público para acercar a los ciudadanos la historia de este medio de transporte y recordar así parte de la memoria colectiva de los españoles. Gracias a una intensa labor de restauración y limpieza hoy se pueden contemplar los dos espacios con su aspecto original.


Vista del andén de la estación "fantasma" de Chamberí

Testigo de la historia
Cuando el visitante se sumerge en las profundidades de la llamada “estación fantasma” a través del acceso por la castiza plaza de Chamberí, se encuentra con un lugar detenido en el tiempo. Dicha parada de metro, sirvió de improvisado refugio en tiempos de la guerra civil española y se clausuró en 1966, debido a la imposibilidad técnica de ampliarla por su situación en curva y su proximidad a las estaciones de Bilbao e Iglesia, y durante más de 40 años ha permanecido cerrada, sufriendo todo tipo de visitas inesperadas. Vagabundos, drogadictos y grafiteros se colaban por los túneles desde las estaciones más cercanas, llegando a provocar graves destrozos en la misma e incluso a pernoctar durante varios meses. Las viejas taquillas y su mobiliario, los anuncios plasmados en cerámica, y el luminoso diseño revestido de azulejos blancos, obra del conocido arquitecto Antonio Palacios, nos trasladan hasta los años sesenta.

Fuente de energía
Por su parte, la nave de motores de Pacífico, funcionó durante casi cincuenta años. Fue una central que se construyó para solventar las insuficiencias eléctricas en la red de Metro con la potencia de tres enormes motores diesel, estimada en 5.000 Kw. El proyecto de instalación, corrió a cargo de los prestigiosos ingenieros, Jose María y Manuel Otamendi y con su funcionamiento proporcionaba energía a las subestaciones que formaban la única línea de Metro que existía en 1923, año en que se inauguró dicha instalación, e incluso, durante la ya citada guerra civil suministró electricidad a la propia ciudad de Madrid. En 1972, esta central eléctrica quedó fuera de servicio debido a la creciente regularidad del suministro en Madrid.


Los potentes motores ubicados en la nave de Pacífico